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Terremotos del 19 de septiembre: impacto y lecciones en México

El 19 de septiembre de 2017, un sismo de 7.1 sacudió seis estados; murieron 369 personas, 228 en la capital.

Los terremotos del 19 de septiembre en México marcaron un antes y un después en la historia nacional. Tanto en 1985 como en 2017, estos sismos causaron destrucción masiva y profundas transformaciones sociales. 

El sismo de 1985: devastación y origen de una nueva conciencia civil

El 19 de septiembre de 1985, un sismo de magnitud 8.1 sacudió México a las 7:19 horas. El epicentro, localizado en la costa de Michoacán, generó una ola de destrucción sin precedentes.
Colapsaron hospitales, viviendas y edificios públicos, especialmente en colonias como Tlatelolco, Roma y Centro.
Los daños materiales fueron acompañados de un saldo humano trágico:

  • 10 mil muertos estimados
  • 40 mil heridos
  • 150 mil damnificados
    La lenta respuesta gubernamental propició una inédita organización ciudadana que dio origen a los grupos de rescate voluntario, como los Topos. Además, se reformaron normas de construcción y nació el Sistema Nacional de Protección Civil, consolidando una nueva cultura preventiva.

2017: otro 19S con tragedia, solidaridad y denuncias sociales

Treinta y dos años después, el 19 de septiembre de 2017 a las 13:14 horas, un sismo de magnitud 7.1 volvió a estremecer al país.
Tuvo su epicentro entre Morelos y Puebla, afectando a seis estados y dejando 369 fallecidos, 228 solo en la Ciudad de México.
Entre los derrumbes más emblemáticos estuvieron:

  • Colegio Enrique Rébsamen
  • Álvaro Obregón 286
  • Edificios en Condesa y Multifamiliar Tlalpan
    La sociedad volvió a movilizarse, pero esta vez surgieron denuncias de corrupción por construcciones irregulares. Se cuestionó la efectividad de la alerta sísmica, lo que derivó en revisiones técnicas. A su vez, más de 1,800 inmuebles históricos resultaron dañados, evidenciando la fragilidad del patrimonio ante eventos sísmicos.

Los terremotos del 19 de septiembre no solo representan tragedias, sino también momentos de transformación para México. Su impacto perdura en la memoria colectiva, en la cultura de prevención y en la exigencia ciudadana. El reto sigue siendo convertir cada aniversario en una oportunidad de aprendizaje constante.