La mortalidad por sarampión coloca a México al frente de América en fallecimientos, mientras ocupa el segundo lugar en número de casos confirmados en 2025, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Hasta el 9 de septiembre, el país registra más de 4,550 contagios y cerca de 20 muertes, cifras que superan a muchos otros de la región. Esta crisis revela brechas críticas en vacunación y respuesta sanitaria nacional.

Cifras alarmantes de contagios y muertes
El informe más reciente de la OPS indica que México reporta más de 4,600 casos confirmados de sarampión y 19 muertes, solo detrás de Canadá en contagios. El gobierno mexicano, sin embargo, reconoce 21 decesos y más de 4,630 casos en 23 estados, lo que eleva la gravedad del brote. A nivel continental, la enfermedad ha causado al menos 11,313 casos y 23 muertes en 10 países miembros, lo que subraya la magnitud regional del problema.
Causas estructurales y desafíos sanitarios
La cobertura de vacunación incompleta emerge como la razón principal del repunte en México, especialmente entre comunidades vulnerables. La OPS advierte que muchos de los casos confirmados pertenecen a quienes no están vacunados o sin registro, lo que agrava la diseminación y dificulta los esfuerzos de contención. Además, la capacidad de atención y la vigilancia epidemiológica enfrentan retos, lo que complica implementar medidas urgentes de control sanitario.
México se halla en un momento decisivo frente al brote de sarampión: lidera las muertes en América y muestra contagios elevados. La estrategia sanitaria requerirá urgencia en vacunación, transparencia en datos y acción coordinada para cerrar las brechas que hoy cuestan vidas.


