Bad Bunny encabezará el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, convirtiéndose en el primer artista latinoamericano en liderar este evento en solitario.

Un hito latino en el escenario más visto del mundo
El show será producido por Roc Nation y patrocinado por Apple Music. Se transmitirá desde el Levi’s Stadium de Santa Clara, sede de los San Francisco 49ers.
Bad Bunny, quien ya participó como invitado en 2020, ahora será el protagonista absoluto del evento más televisado del planeta.
Con esta presentación, el artista rompe una barrera histórica al ser el primer latinoamericano en liderar este espectáculo sin compartir escenario.
Jay-Z, productor ejecutivo del show, elogió su trayectoria como “inspiradora”.
Entre los antecedentes del espectáculo figuran nombres como Rihanna, Usher y Kendrick Lamar.
La actuación de Lamar en 2025 alcanzó una audiencia récord de 133,5 millones de espectadores.
Bad Bunny: impacto cultural, logros y tensiones recientes
La presentación llega tras su exitosa residencia en Puerto Rico, que impulsó la economía local y presentó su álbum Debí Tirar Más Fotos.
El disco alcanzó el número 1 en Billboard 200 y colocó sus 17 temas en el Hot 100, consolidando su impacto global.
En medio del éxito, el artista enfrentó una amenaza de muerte en sus conciertos, lo que implicó intervención del FBI.
Además, Bad Bunny anunció que no actuará en EE. UU. por temor a redadas migratorias.
Esto resalta su posición crítica frente a la política migratoria estadounidense.
A lo largo de su carrera ha colaborado con figuras como Dua Lipa, Travis Scott y The Weeknd, diversificando su alcance internacional.
La elección de Bad Bunny para el Super Bowl LX simboliza una conquista cultural para el mundo hispano. Más allá del espectáculo, su presencia representa una declaración artística y política que podría redefinir el vínculo entre el entretenimiento global y la diversidad cultural.


