SoftBank consolida su estrategia tecnológica con la compra del negocio de robótica de ABB, en una operación valorada en más de 5,000 millones de dólares. La adquisición marca un nuevo impulso hacia la fusión entre inteligencia artificial y sistemas físicos, reforzando su presencia global en un sector clave para la automatización del futuro.

Una apuesta estratégica por la “IA física”
La operación fue anunciada oficialmente este miércoles y se espera que se concrete entre mediados y finales de 2026. El fundador de SoftBank, Masayoshi Son, definió el acuerdo como parte de su visión de una “revolución impulsada por la IA física”. Esta compra se suma a movimientos previos del grupo japonés, como su inversión en OpenAI y la adquisición de Ampere.
ABB había considerado escindir su división de robótica para cotizarla por separado, pero optó por una venta directa que le garantiza liquidez inmediata. La unidad, con 7,000 empleados, generó ingresos por 2,300 millones de dólares en 2024. Sin embargo, representaba solo el 7% del total del grupo y tenía baja integración con otras áreas.
Este cambio permitirá a ABB concentrarse en sus segmentos de electrificación y automatización, donde busca expandirse mediante adquisiciones más grandes. Según analistas, la venta puede considerarse estratégica dada la volatilidad del sector robótico frente a los márgenes más estables de otras divisiones.
Implicaciones globales y proyecciones tecnológicas
La compra no solo posiciona a SoftBank como líder en automatización avanzada, sino que también refleja un viraje global hacia soluciones donde convergen inteligencia artificial y robótica industrial. Para concretarse, el acuerdo aún debe superar aprobaciones regulatorias en Europa, China y Estados Unidos.
El mercado reaccionó positivamente: las acciones de ABB subieron 2% tras el anuncio. A pesar de una caída leve en los títulos de SoftBank, los analistas consideran que la firma japonesa refuerza su enfoque futurista y su diversificación tecnológica. Este movimiento puede influir en otras multinacionales del sector.
SoftBank reaviva su ambición en robótica con una jugada estratégica que une inteligencia artificial y automatización industrial. A medida que el sector evoluciona, la empresa japonesa se posiciona como catalizador de la llamada “IA física”, anticipando una transformación profunda en la interacción entre humanos, máquinas y datos.


