Stellantis anuncia inversión récord para fortalecer su producción local y reducir riesgos arancelarios en EE. UU. La automotriz destinará $13,000 millones en los próximos cuatro años para modernizar fábricas y generar 5,000 nuevos empleos. Esta megainversión marca un giro estratégico en su presencia norteamericana.

Apuesta industrial para crecer y protegerse
La compañía matriz de marcas como Jeep, Dodge y Chrysler busca elevar en un 50% su producción local. Esta decisión responde tanto a una estrategia de expansión como a las nuevas presiones comerciales impulsadas por el gobierno de Donald Trump.
El CEO Antonio Filosa aseguró que este movimiento es clave para recuperar competitividad y consolidar operaciones en EE. UU. Las inversiones estarán distribuidas así:
- Reapertura de la planta de Belvidere, Illinois (600 millones, 3,300 empleos).
- Nueva pickup mediana en Toledo, Ohio (400 millones, 900 empleos).
- Nuevos modelos SUV y eléctricos en Michigan y motores en Indiana.
El objetivo es reducir la dependencia de importaciones y evitar hasta 1,500 millones de euros anuales en aranceles.
Renovación tecnológica y creación de empleo
El plan contempla también investigación y desarrollo, con especial énfasis en motores de nueva generación. Indiana fabricará el GMET4 EVO desde 2026, con inversión de $100 millones.
Stellantis también desarrollará 19 nuevos productos hasta 2029, adaptándose a las preferencias del consumidor estadounidense. Esta transformación también fortalece su red de concesionarios y proveedores nacionales.
Filosa destacó que “el éxito en EE. UU. fortalece a toda la compañía”, subrayando que la estrategia busca sostenibilidad a largo plazo más allá del entorno político.
Este ambicioso proyecto podría redefinir el mapa industrial automotriz estadounidense, abriendo nuevas oportunidades para comunidades locales, especialmente para la población latina en el sector manufacturero.


