La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolvió que Ricardo Salinas Pliego debe pagar una deuda millonaria al SAT. La decisión pone fin a casi dos décadas de litigios fiscales acumulados por diversas empresas del Grupo Salinas. El fallo marca un precedente en materia tributaria y ha generado intensas reacciones por parte del empresario.

Una deuda que se arrastra desde 2008
La deuda de Grupo Salinas con el SAT es aproximadamente de 50,000 millones de pesos. Esta cifra deriva de múltiples créditos fiscales por Impuesto Sobre la Renta no pagados entre 2008 y 2015. Algunos litigios se remontan al sexenio de Enrique Peña Nieto, cuando se cuestionaron deducciones por pérdidas en operaciones bursátiles. La SCJN desechó por unanimidad más de cinco amparos interpuestos por Elektra, incluyendo uno de más de 33,000 millones de pesos. El fallo dejó firmes sentencias previas que ordenan el pago total, incluyendo recargos, actualizaciones y multas.
Fallo judicial y reacciones encontradas
El proyecto aprobado por la SCJN desestimó los argumentos de Grupo Salinas sobre supuesta parcialidad de algunos ministros. La Corte argumentó que no existía causa válida para impedir la participación de magistradas señaladas por el empresario.
Salinas Pliego calificó la resolución como una “violación a sus derechos” y denunció presión política sobre el Poder Judicial. El Gobierno federal, en contraste, respaldó la decisión como un acto de justicia tributaria. A pesar del fallo, el empresario aseguró que continuará litigando en instancias nacionales e internacionales.
El caso aún podría escalar a tribunales internacionales, pero la resolución de la SCJN sienta un precedente importante. El pago de impuestos empresariales vuelve al centro del debate sobre legalidad y justicia fiscal en México.


