Este 24 de noviembre, transportistas y productores del campo realizan bloqueos en puntos estratégicos del país. La movilización busca llamar la atención sobre el impacto económico de los robos en carreteras y la necesidad de mayor seguridad. Las organizaciones exigen acciones más firmes para proteger al sector logístico y agrícola.

El impacto logístico detrás de la protesta nacional
Las agrupaciones ANTAC, MAC y FNRCM encabezan la jornada de bloqueos en vías como la México–Querétaro y la México–Toluca. Su reclamo central es detener el deterioro de las condiciones de seguridad en rutas clave para el abasto nacional. La protesta también incluye demandas agrícolas, como precios justos para el campo.
Según la Concamin, los robos al transporte de carga generan pérdidas diarias de hasta 15 millones de pesos, afectando especialmente a industrias de alimentos, materiales y bienes básicos. La Secretaría de Gobernación convocó a una mesa de trabajo con distintas dependencias para atender las preocupaciones planteadas y buscar soluciones conjuntas.
Seguridad vial, clave para evitar mayores costos económicos
Entre enero y octubre de 2025 se reportaron más de 5 mil robos a transportistas. Esta situación ha llevado a empresas a modificar rutas o reforzar medidas logísticas, lo que incrementa costos y reduce márgenes operativos. El sector considera que los esfuerzos actuales no han sido suficientes.
Entre las peticiones más destacadas están:
- Operativos permanentes en zonas con mayor incidencia
- Inversión en infraestructura de descanso segura
- Coordinación efectiva entre autoridades estatales y federales
Varias organizaciones del transporte, aunque no se sumaron al paro, coinciden en que se requieren estrategias más eficaces y sostenidas.
Los bloqueos del 24 de noviembre evidencian una preocupación legítima del sector transportista. Con diálogo y acciones concretas, aún es posible fortalecer la seguridad en carreteras sin afectar la dinámica económica del país.


