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Claudia Sheinbaum confirma salida de Gertz Manero de la FGR

A sus 86 años, Gertz Manero aceptó la invitación de Claudia Sheinbaum para asumir un cargo diplomático en representación de México.

Alejandro Gertz Manero presentó su renuncia a la Fiscalía General de la República (FGR), confirmó la presidenta Claudia Sheinbaum. Esto marca el inicio de una nueva etapa institucional, con Ernestina Godoy como titular interina mientras el Senado elige sucesor definitivo.

La salida de Gertz: razones y negociaciones políticas

La renuncia de Gertz Manero, quien dejaría el cargo dos años antes de concluir su mandato, fue resultado de una negociación prolongada con el oficialismo. Fuentes cercanas señalan un distanciamiento con el Gabinete de Seguridad como factor clave.
Gertz, de 86 años, aceptó la propuesta de Sheinbaum para representar a México como embajador. Aunque no se ha confirmado el destino, se perfila Alemania como posible sede diplomática.
Antes de retirarse, designó a Ernestina Godoy como fiscal especializada en Control Competencial, lo que, por ley, la habilitó como fiscal interina.
Entre los motivos que precipitaron su salida también figuran críticas a su gestión:

  • Falta de resultados en casos como Odebrecht y Ayotzinapa.
  • Supuestas influencias en procesos judiciales vinculados a su entorno familiar.
  • Bajo impacto de investigaciones contra la corrupción estructural.

Ernestina Godoy asume temporalmente la FGR

Sheinbaum confirmó que Godoy, consejera jurídica del Ejecutivo y exprocuradora de CDMX, aceptó asumir interinamente la Fiscalía. Su nombramiento fue avalado por el Senado y responde al marco legal vigente ante la vacante.
El proceso para designar a un nuevo fiscal titular comenzará en los próximos días.
Godoy es figura cercana a Sheinbaum y ha sido clave en su equipo desde la gestión capitalina.
Su perfil refuerza la idea de que el gobierno busca consolidar el control del aparato de justicia federal.
El Senado ya emitió convocatoria pública para la sucesión definitiva, lo que podría definir el rumbo de las investigaciones más sensibles del país.

La renuncia del fiscal general reconfigura el mapa del poder judicial en México. La llegada de un nuevo perfil alineado con la actual administración podría ser clave para combatir la impunidad o profundizar tensiones institucionales.