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Sedena ajusta el Servicio Militar: así será en 2026

El Servicio Militar Nacional ha entrado en una nueva etapa de cambios, marcados por una distribución atípica de bolas blancas en 2025 y ajustes operativos para 2026. La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) busca ampliar la participación juvenil.

Sorteo 2025: más bolas blancas

Durante el sorteo del Servicio Militar 2025, videos difundidos en redes sociales mostraron una distribución poco común: casi todos los participantes sacaron bola blanca. Aunque no hubo comunicado oficial, elementos de Sedena revelaron que la medida fue instruida desde el alto mando nacional.

En Mexicali, de 1,270 jóvenes, solo 13 obtuvieron bola negra. Una cifra similar se reportó en otros módulos del país. Esta asignación implica que la mayoría deberá cumplir con el encuadramiento, es decir, asistir semanalmente a sesiones de adiestramiento militar de febrero a noviembre.

Este cambio busca, según la autoridad, “mayor participación”. El Servicio Militar contempla cinco fases: alistamiento, sorteo, reclutamiento, adiestramiento y liberación.

El Servicio Militar 2026 también cambia: sedes, fases y enfoque

De cara a 2026, Sedena anunció modificaciones adicionales en el Servicio Militar. Las sedes serán exclusivamente unidades castrenses, eliminando los centros municipales. Además, se reforzará el reclutamiento durante la primera semana de enero.

Se ampliará la inclusión voluntaria de mujeres mexicanas mayores de 18 años, quienes podrán integrarse al programa de adiestramiento. La fase de encuadramiento cambiará su formato siendo las fechas oficiales del 4 de febrero al 9 de mayo y del 1 de agosto al 24 de octubre.

Otra novedad será la agilización del proceso de liberación de la cartilla militar. Los documentos no reclamados seguirán siendo destruidos cada 1 de julio. Estos ajustes, según Sedena, responden a la necesidad de modernizar el esquema y garantizar mayor eficiencia operativa.

La redefinición del Servicio Militar apunta a una mayor participación juvenil. Los cambios de 2026 podrían marcar un precedente institucional, siempre que Sedena logre fortalecer la transparencia y adaptar su modelo a las exigencias sociales actuales.