Lululemon ha anunciado que su CEO, Calvin McDonald, dejará el cargo a partir de enero de 2026. El cambio de liderazgo llega en un momento complejo, marcado por la desaceleración del mercado estadounidense, su principal fuente de ingresos. Esta transición abre interrogantes sobre el futuro de la marca deportiva frente a nuevos retos estratégicos.

Resultados financieros y tensiones en el mercado clave
Pese a un crecimiento global del 7 % en ingresos trimestrales, Lululemon enfrenta una caída del 2 % en ventas en América, su mercado más relevante. Las ventas comparables en la región cayeron un 5 %, reflejando un menor dinamismo. El fundador Chip Wilson criticó públicamente la gestión, alertando sobre una pérdida de enfoque hacia el cliente.
Las ganancias por acción también descendieron frente al mismo trimestre del año anterior, afectadas por una caída en márgenes operativos y brutos. Las previsiones para el cuarto trimestre no cumplen las expectativas de Wall Street. En respuesta, la empresa amplió su programa de recompra de acciones en mil millones de dólares, como gesto de confianza ante los inversionistas.
Legado de McDonald y estrategia hacia 2026
Calvin McDonald lideró la compañía desde 2018, periodo durante el cual los ingresos se triplicaron y la presencia global se extendió a más de 30 países. Bajo su dirección, China se consolidó como segundo mercado más importante y se diversificó el portafolio de productos. Su salida coincide con un plan de acción para revitalizar el mercado estadounidense.
La presidencia ejecutiva fue asumida por Marti Morfitt, mientras que Meghan Frank y André Maestrini serán co-CEOs interinos. Ambos tienen experiencia clave en la expansión reciente. Lululemon también apuesta por su cadena de suministro internacional y canales digitales como palancas de recuperación y crecimiento sostenido en 2026.
Lululemon encara una etapa de transición decisiva, con desafíos notables en su principal mercado y un liderazgo temporal. La compañía deberá equilibrar innovación global con reconexión local para mantener su valor competitivo. Los próximos meses marcarán el rumbo de su reposicionamiento estratégico en un entorno cada vez más exigente.


