Al cumplirse un año del inicio de la actual administración estatal, el gobierno de Puebla presentó un balance de avances en seguridad pública, bienestar social, obra comunitaria y desarrollo económico, como parte de una estrategia centrada en las personas y el uso responsable del poder público.

Durante su Primer Informe de Gobierno, el gobernador Alejandro Armenta destacó que desde el comienzo de su gestión se priorizó colocar a la ciudadanía en el centro de las decisiones, bajo una visión de humanismo mexicano y en coordinación con el Gobierno Federal, los municipios y las Fuerzas Armadas, con el objetivo de generar políticas públicas de impacto social.
En el ámbito de la seguridad, el estado puso en marcha el plan Puebla Segura, en concordancia con la estrategia nacional. Se destinaron más de mil 240 millones de pesos para reforzar el equipamiento, ampliar la videovigilancia y mejorar la coordinación institucional, lo que permitió una reducción en delitos de alto impacto y avances en la atención de casos de feminicidio y desaparición.
El bienestar social fue otro eje prioritario. Más del 67 por ciento del gasto programable se orientó a salud, educación y vivienda, además de programas de apoyo a niñas, niños, jóvenes y madres trabajadoras.
La cancelación de contratos desfavorables del pasado permitió liberar recursos y generar ahorros superiores a ocho mil millones de pesos. Asimismo, a través del programa Por Amor a Puebla, la ciudadanía participó en la definición de prioridades de inversión comunitaria, con la ejecución de cinco mil obras en los 217 municipios.
Finalmente, el gobierno estatal reportó avances en desarrollo económico, infraestructura, campo, turismo y movilidad, consolidando a Puebla como un referente de administración pública con resultados medibles.


