En 2026, la rentabilidad en el deporte profesional alcanzó cifras históricas, liderada por franquicias que, más allá del rendimiento en el campo, han consolidado modelos de negocio altamente eficientes.

Los equipos deportivos más rentables generaron en conjunto más de 4,500 millones de dólares en ingresos operativos, con los Dallas Cowboys a la cabeza gracias a sus 629 millones, muy por encima del resto. Este dominio no depende de títulos, sino de estrategias que incluyen derechos de transmisión, patrocinios y asientos premium.
NFL y NBA: las ligas con mayor retorno
Siete franquicias de la NFL y seis de la NBA integran el top 20, consolidando su supremacía financiera. Mientras los Cowboys lideran, los Golden State Warriors ocupan el segundo lugar con 409 millones de dólares, seguidos por Rams y Oilers con 244 millones cada uno.
En la NBA, acuerdos multimillonarios como el nuevo contrato con ESPN, Amazon y NBC por 76 mil millones aseguran un flujo de ingresos estable. Solo dos equipos de la liga operaron en números rojos, evidenciando una gestión cada vez más corporativa.
Fórmula 1 y NHL, ejemplos de eficiencia
La Fórmula 1 sorprendió con Mercedes en el quinto lugar global, gracias a un control estricto de costos desde 2021. La NHL, con topes salariales bien definidos, logró que ninguna franquicia perdiera dinero, con ingresos operativos promedio de 74 millones por club.
En contraste, el fútbol europeo sigue rezagado en rentabilidad debido a la falta de límites financieros. Equipos como el PSG o el Manchester United, aunque populares, enfrentan pérdidas significativas año tras año.
El deporte profesional ha dejado de ser solo una pasión: hoy es un negocio de precisión financiera. La tendencia muestra que los equipos que integran gestión empresarial con presencia global serán los verdaderos campeones del futuro.


