
Petróleos Mexicanos (Pemex) regresó al mercado local de deuda con una emisión de 31,500 millones de pesos, como parte de un programa más amplio por hasta 100 mil millones autorizado por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV). Los recursos serán destinados al pago de obligaciones financieras que vencen en 2026.
Pemex emisión de deuda: estrategia para reducir presión financiera
La operación incluye tres certificados bursátiles con plazos de entre cinco y diez años, y tasas de interés tanto fijas como variables. Esta colocación, conocida como PEMEX 26 y PEMEX 26-2, busca alargar vencimientos y reforzar la liquidez de la empresa en un año crítico, donde debe cubrir alrededor de 18 mil millones de dólares en pasivos.
Además de cubrir deuda, el financiamiento permitirá a Pemex sostener el desarrollo de reservas petroleras asignadas por el gobierno federal, aunque la propia empresa reconoce los retos operativos y financieros que enfrenta. Las inversiones necesarias siguen siendo altas y el riesgo de perder derechos de extracción está latente si no se cumplen los planes establecidos.
Calificación alta y participación institucional
La emisión cuenta con calificaciones AAA en escala nacional por parte de Moody’s Local y HR Ratings, lo que la hace atractiva para inversionistas institucionales como afores, aseguradoras y fondos. Banorte, BBVA, Santander y Monex figuran entre los intermediarios colocadores, y la operación se liquidará el 13 de febrero de 2026.
Este movimiento no solo refleja la necesidad de Pemex por diversificar sus fuentes de financiamiento, sino también su intención de mantener presencia en el mercado de deuda local tras años de ausencia. En un entorno global volátil, la estatal mexicana busca reforzar su sostenibilidad financiera a largo plazo.


