El Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe reúne en Panamá a jefes de Estado, líderes empresariales y organismos multilaterales en un contexto marcado por tensiones comerciales, fragmentación política y redefinición del orden global. El encuentro se consolida como un espacio clave para repensar la inserción regional en la economía mundial.

Un foro regional con mirada estratégica
Organizado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe congrega a más de 2.500 representantes políticos, económicos y académicos. La cita ocurre en un momento de presiones externas, debates sobre proteccionismo y cuestionamientos al multilateralismo tradicional.
Durante la inauguración, el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, subraya la necesidad de fortalecer el libre comercio sin perder de vista la reducción de desigualdades. La integración regional aparece como condición indispensable para aumentar la capacidad de negociación frente a las grandes potencias.
Tensiones comerciales y multilateralismo
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, plantea una postura crítica frente a políticas arancelarias y prácticas proteccionistas, al tiempo que defiende el diálogo y la cooperación como herramientas para proteger a las economías latinoamericanas. Advierte sobre el riesgo de dividir al mundo en zonas de influencia y señala el debilitamiento de los mecanismos de integración regional.
Gustavo Petro, mandatario de Colombia, propone una alianza continental más amplia, mientras que mandatarios como Bernardo Arévalo y Daniel Noboa coinciden en la urgencia de coordinación regional frente a desafíos como seguridad, migración y crecimiento económico.
Proyección regional
El Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe deja claro que la región enfrenta una disyuntiva: actuar de manera fragmentada o construir una agenda común que le permita ganar peso geopolítico. El consenso emergente apunta a que la cooperación será determinante para transformar el potencial latinoamericano en influencia real en el escenario global.


