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EL ARTE DE MULTIPLICAR RAÍCES FINANCIERAS

La trayectoria de Anabel Bello mostró que la vida personal y los negocios no tienen porqué estar en conflicto. Abogada fiscalista, empresaria inmobiliaria, asesora patrimonial, creadora de una línea de cuidado capilar y líder en redes de mujeres de negocios, construyó una carrera en la que maternidad, empresa y crecimiento personal avanzaron a la par.

Hoy, su nombre está asociado a ABC Oikos Bienes Raíces, inversiones en Dubái y Suiza, seguros con enfoque patrimonial y una marca capilar que transformó un remedio casero en una línea de productos de laboratorio. Lejos de seguir un guion tradicional, su historia se construyó desde muy temprano: se casó joven, fue madre a los 20 años y concluyó sus estudios profesionales al mismo tiempo que criaba a sus hijos y contribuía al crecimiento del negocio familiar.

La base profesional de Anabel se encuentra en el derecho. Estudió la licenciatura y la maestría en Derecho Fiscal en la Universidad de las Américas Puebla, una institución que ella reconoce como clave en su formación. Posteriormente, cursó un posgrado en el ITAM y un programa de gobierno corporativo en el IPADE, con la intención explícita de entender mejor la estructura de las empresas y preparar organizaciones con rumbo de largo plazo.

No eligió el derecho por azar. Lo hizo porque se considera una persona regida por principios y valores, y porque cree en la existencia de un “justo medio” que guía las decisiones complejas. Ese concepto, más que una referencia teórica, se convirtió en un criterio permanente en su manera de conducir negocios y de tomar decisiones de inversión.

Su formación académica no fue un camino simple ni lineal: avanzó mientras criaba a sus hijos, gestionaba un hogar y contribuía al crecimiento del negocio familiar. Lejos de ver la maternidad como un freno, la integró a su proyecto de vida y la transformó en uno de los pilares de su desarrollo profesional.

La faceta de mamá se convirtió en la estructura emocional que sostuvo todo lo demás. Para Anabel, criar a sus hijos significó mucho más que cumplir una función: implicó proteger, educar y, al mismo tiempo, permitir que sus hijos aprendieran por sí mismos, con sus propios aciertos y tropiezos.

Mientras concluía su licenciatura y maestría, participó activamente en el crecimiento del negocio familiar de hidrocarburos junto al padre de sus hijos. La organización, la planeación y la disciplina le permitieron ser una mamá presente y, al mismo tiempo, una figura clave dentro de la empresa. Ese equilibrio no surgió de la improvisación: fue el resultado de priorizar, negociar tiempos y reconocer que la carrera profesional podía avanzar al ritmo de la vida familiar, siempre que hubiera claridad de propósito y estructura.

DEL DESPACHO FISCAL A ABC OIKOS: EL SALTO A LOS BIENES RAÍCES
Como muchas personas, Anabel proyectó al inicio una carrera en consultoría fiscal de alto nivel. Imaginaba su futuro en una firma multinacional, dedicada de lleno al mundo de los impuestos y la asesoría corporativa. Sin embargo, la realidad la llevó por otra ruta.

Bajo la frase: “Blindamos tu patrimonio”, nació ABC Oikos Bienes Raíces. Con un enfoque desde el derecho y la fiscalidad, la firma entró al mercado de Puebla con una propuesta clara: ofrecer servicios inmobiliarios con sustento técnico, legal y patrimonial. Con el tiempo, ABC Oikos se ha consolidado con nueve años de presencia en el mercado poblano y es la plataforma desde la cual Anabel daría su siguiente gran salto: la expansión internacional.

La expansión de ABC Oikos al mundo comenzó con un viaje que cambió el rumbo de la empresa. Durante una visita a Dubái, caminando por la Marina, Anabel se sintió profundamente impactada por el desarrollo del lugar. Esa impresión se transformó en una declaración de intención: se prometió a sí misma que vendería propiedades en Dubái, aunque en ese momento no supiera cuándo ni con quién lo lograría.

Poco tiempo después, esa intención se materializó. Entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025 cerró su primera venta inmobiliaria en Dubái, marcando el inicio de la presencia internacional de ABC Oikos. Desde entonces, la empresa construyó una operación que combina la experiencia inmobiliaria local con oportunidades de inversión en uno de los mercados más dinámicos del mundo.

SEGUROS Y PATRIMONIO: UNA VISIÓN INTEGRAL DEL CLIENTE
La incursión de Anabel en el mundo de los seguros surgió de forma orgánica. El trabajo en bienes raíces la llevó a conocer a otros actores del sector financiero y fue invitada a sumarse a la promotoria ACEVEDO COUTTOLENC Y ASOCIADOS AGENTES DE SEGUROS Y FIANZAS en Puebla. Ahí, otros descubrieron algo que ella ya intuía: su facilidad para las ventas y, sobre todo, para traducir temas complejos a decisiones claras para el cliente.

Esa combinación le permitió ofrecer algo más que productos aislados: integró seguros, inversiones inmobiliarias nacionales e internacionales y planeación fiscal en propuestas de largo plazo.

Otro de los capítulos relevantes de su trayectoria empresarial nació en el terreno del cuidado personal. Originaria de un municipio donde el uso de ingredientes naturales para la piel y el cabello es parte de la vida cotidiana, Anabel desarrolló durante años una rutina propia, basada en fórmulas caseras. Su cabello, sano, abundante y natural, incluso tras varios embarazos, periodos de estrés y cambios hormonales, despertaba la curiosidad de quienes la rodeaban, que le pedían compartir su “secreto”.

Ante la insistencia, decidió profesionalizar lo que hasta entonces había sido una solución doméstica. Desarrolló una fórmula inicial en casa y luego la llevó a un laboratorio, consciente de que un producto aplicado en la piel y el cuero cabelludo debía cumplir estándares rigurosos de calidad, estabilidad y seguridad.

El lanzamiento de la línea capilar llegó en agosto de 2025, con cinco productos diseñados para mujeres. Poco después, inició el desarrollo de una línea específica para caballeros, respondiendo a una realidad evidente: cada vez más hombres cuidan su imagen y su amor propio con la misma intención que las mujeres.

Más que una marca de belleza, el proyecto envía un mensaje claro: cuidar la imagen no es superficialidad, sino una extensión del autocuidado y del respeto por uno mismo.

MENTALIDAD, ESPIRITUALIDAD
Y VISION BOARD: LA ESTRATEGIA INTERIOR


Detrás de los logros profesionales de Anabel hay un trabajo interior constante. Ella misma lo resume en una idea: no descuidar la espiritualidad y fortalecer la salud mental desde adentro hacia afuera. En un contexto saturado de información y ruido, asumir esta disciplina se volvió una ventaja competitiva personal.

Hace aproximadamente ocho años, en un curso de bienes raíces, una mentora le presentó por primera vez la herramienta del vision board. A partir de ese momento, Anabel adoptó el tablero de visión como un hábito anual: definir metas claras, medibles y alcanzables, plasmarlas de forma visual y trabajar sistemáticamente para convertirlas en realidad.

Para ella, la manifestación nunca fue pasiva. Siempre habló de “manifestar más acción”: pensar en positivo, cambiar el lenguaje cotidiano, dejar de repetir frases negativas y sustituirlas por afirmaciones constructivas, pero acompañarlas de trabajo duro y disciplina. Con el tiempo, pudo ver cómo muchos de los objetivos colocados en sus vision boards se materializaban.

AMEXME: RED DE APOYO, LIDERAZGO Y EJEMPLO
Un componente clave de su etapa más reciente es su participación en la Asociación Mexicana de Mujeres Empresarias (AMEXME). Su relación con la organización se remonta a la llegada del capítulo a Puebla, cuando fue invitada a las primeras sesiones impulsadas para crear una red de mujeres que se empoderaran unas a otras y generaran networking de alto valor.

Con el tiempo se afilió formalmente y, ya en una etapa de mayor madurez profesional, aceptó integrarse al consejo como Vicepresidenta II. Aun con una agenda de viajes intensa, se mantuvo conectada, incluso asistiendo a reuniones por Zoom en horarios complicados por husos horarios distintos.

En este espacio, las empresarias consolidadas apoyan a quienes apenas comienzan. En AMEXME se comparte un dato revelador: cuando una mujer formaliza su negocio, puede llegar a ganar hasta ocho veces más. Sin embargo, muchas llegan con miedo, dudas y desconocimiento de costos y obligaciones. Ahí, perfiles como el de Anabel ofrecen asesoría sin costo, ayudando a las nuevas emprendedoras a dar pasos informados y sustentables.

Para ella, la mejor forma de enseñar es inspirar con el ejemplo. No se trata de dictar instrucciones, sino de vivir de manera congruente, caminar con la frente en alto, ser íntegra, agradecida y generosa. Ese estilo de liderazgo, basado en la inspiración más que en la imposición, ha construido una red de confianza a su alrededor.

Más que una historia individual, el recorrido de Anabel Bello funciona como un recordatorio colectivo: las grandes transformaciones empiezan dentro de cada persona, se concretan en decisiones diarias y, cuando se suman visión, disciplina y redes de apoyo, pueden cruzar fronteras, monedas y mercados.