Áttico 303 ubicado en el centro de la cuidad de Puebla, celebró su noveno aniversario con una cena especial y maridaje de vinos de distintas casas vinícolas, en una noche que reafirmó su lugar dentro de la escena gastronómica de la ciudad. El restaurante, reconocido por sus terrazas y vistas privilegiadas, conmemoró casi una década de operación con una propuesta centrada en hospitalidad, cocina y experiencia.

El concepto nació en el tercer piso del edificio 303, frente a uno de los puntos más emblemáticos del Centro Histórico. Desde sus primeras mesas, Áttico 303 apostó por unir gastronomía, ambiente y paisaje urbano como parte de una misma identidad.
Áttico 303: nueve años desde las alturas
El crecimiento del restaurante también refleja la visión de sus cofundadores, Rodrigo Lezama y Miguel Iñigo. Mientras Lezama fortaleció la estructura administrativa y financiera, Iñigo impulsó la operación, las relaciones públicas y la personalidad del concepto.
Esa combinación permitió que Áttico 303 pasara de ser una terraza con potencial a una marca reconocida por sus momentos especiales. Propuestas de matrimonio, cenas privadas, celebraciones y puntos de encuentro para ruedas de prensa forman parte de su historia.
Cena, vino y experiencia poblana
La celebración del aniversario puso el acento en el maridaje, uno de los elementos que ha acompañado la evolución del restaurante junto con su chef, quien ha formado parte importante del crecimiento del restaurante. La selección de vinos reforzó una propuesta pensada para adultos que buscan una experiencia completa, no solo una mesa.
Hoy, Áttico 303 mantiene su valor diferencial en la vista, el servicio y la atmósfera. A nueve años de su apertura, el grupo sigue reflejando su principal promesa de venta “Las mejores vistas nos pertenecen”.


