La inteligencia artificial coloca otra vez a Nvidia en el centro del negocio tecnológico global. La compañía reporta ingresos trimestrales por 81,600 millones de dólares, impulsada por centros de datos, chips avanzados y una competencia internacional que convierte al poder de cómputo en activo estratégico para gobiernos, empresas e inversionistas.

Centros de datos impulsan récord
El primer trimestre fiscal 2027, cerrado el 26 de abril, deja un crecimiento anual de 85% y un avance secuencial de 20%. La utilidad neta llega a 58,300 millones de dólares, más del triple frente al año comparable. El mayor motor está en centros de datos, área que alcanza 75,200 millones de dólares y concentra la demanda de procesadores para entrenar y operar modelos de IA. Estos chips, nacidos para gráficos de alto rendimiento, ahora son infraestructura crítica para nubes, empresas y aplicaciones generativas globales.
Ventaja tecnológica bajo presión geopolítica
Nvidia conserva una posición dominante por su integración de hardware, software y plataformas capaces de operar en distintos entornos, desde grandes centros de datos hasta soluciones más cercanas al usuario final. Sin embargo, el liderazgo enfrenta dos tensiones: competidores como AMD e Intel buscan ampliar participación, mientras Estados Unidos limita exportaciones de semiconductores avanzados a China por motivos de seguridad. Jensen Huang prevé que el mercado chino pueda reabrirse a chips estadounidenses de mayor capacidad, aunque el tema sigue condicionado por la rivalidad tecnológica global.
La IA ya no es una apuesta experimental, sino una prioridad de inversión global. Si Nvidia cumple su previsión de 91,000 millones de dólares para el segundo trimestre, reforzará su papel como termómetro de la economía digital.


