Mientras muchas empresas buscan respuestas rápidas el foco en una tarea más exigente: formar directivos capaces de pensar, decidir y sostener el rumbo de sus organizaciones. Como Directora Académica y de Vinculación

Empresarial en IESDE School of Management, su visión parte de una premisa clara: cuando un líder perfecciona sus habilidades, también se fortalece la empresa y su impacto en la sociedad.
UNA MIRADA HUMANA SOBRE LA DIRECCIÓN EMPRESARIAL
Rosalía lleva poco más de dos años vinculada al IESDE, institución que la cautiva por su manera de entender la formación directiva.
Su trabajo no se limita a coordinar programas académicos; se articula alrededor de una convicción: el director no es solo un operador de resultados, sino una persona de vértice cuyas decisiones influyen en equipos, empresas y comunidades.
Desde esa posición, impulsa una visión donde la empresa conserva su responsabilidad económica, pero también reconoce su capacidad para generar valor social y conocimiento. Para Rosalía, formar líderes implica ir más allá de herramientas, teorías o modelos. La prioridad está en perfeccionar habilidades de quienes ya toman decisiones relevantes y necesitan ampliar su perspectiva para responder a escenarios inciertos.
LA ALTA DIRECCIÓN NO PUEDE IMPROVISAR
Es por esto que el programa LEAD (Liderazgo, Estrategia y Alta Dirección) funge como programa insignia de IESDE desde su fundación hace 32 años. Este programa es una experiencia diseñada para fortalecer la capacidad estratégica de quienes ya dominan la operación y ahora deben tomar decisiones de mayor profundidad.
El programa aborda siete áreas de conocimiento, entre ellas operaciones, finanzas, talento humano, liderazgo y estrategia.
Además, incorpora un viaje internacional a España, donde los participantes conocen experiencias vinculadas con la lógica de los clústeres y la competitividad regional. La formación también incluye talleres aplicados con integrantes de las propias empresas y coaching directivo uno a uno durante ocho sesiones.
Ese acompañamiento es uno de los elementos que Rosalía subraya con mayor claridad. La institución no solo busca transmitir contenidos, sino dar seguimiento a inquietudes específicas de cada participante. En ese proceso, también se cuida la confidencialidad cuando se trabaja con información sensible.
PENSAMIENTO ESTRATÉGICO ANTE UN MUNDO MÁS INCIERTO
Para Rosalía, el contexto empresarial actual exige fortalecer no solo las habilidades técnicas, sino también el criterio. La operación, la logística y la gestión siguen siendo indispensables, pero ya no bastan para sostener una organización frente a cambios acelerados.
Los últimos años obligan a revisar supuestos que durante décadas parecían firmes. La pandemia, las rupturas en cadenas productivas, los riesgos del modelo just in time, la política internacional, la ciberseguridad y el uso de nuevas plataformas digitales modifican la manera en que las empresas evalúan sus amenazas.
Por eso, Rosalía insiste en la importancia del pensamiento sistémico. La Alta Dirección debe observar variables, analizar escenarios, sintetizar información, imaginar alternativas, anticipar consecuencias y elegir una ruta de acción. A diferencia de una habilidad técnica, que puede aprenderse por repetición, el criterio estratégico requiere experiencia, responsabilidad y práctica constante.
EL MÉTODO DE CASO COMO ENTRENAMIENTO DIRECTIVO
Uno de los pilares de la formación en IESDE es el método de caso. Desde la visión de Rosalía, su valor está en simular el proceso real de toma de decisiones con situaciones empresariales concretas. Los participantes analizan información, identifican variables, construyen argumentos y discuten posibles alternativas.
El ejercicio no busca respuestas fáciles. En muchos escenarios, la información puede estar incompleta, como sucede en la vida cotidiana de una organización. La diferencia está en que el participante puede ensayar decisiones complejas en un entorno seguro, acompañado por profesores, moderadores, invitados, egresados y compañeros que enfrentan desafíos similares.
PROFESIONALIZAR PARA CRECER CON ORDEN
Rosalía identifica riesgos frecuentes en empresas que crecen con rapidez o atraviesan etapas de incertidumbre. Uno de los más relevantes es la falta de profesionalización. En muchas compañías, el dueño o director asume al mismo tiempo la operación, las finanzas, la relación con clientes y las decisiones estratégicas. Esta concentración puede funcionar en una primera etapa, pero se vuelve insuficiente cuando la empresa aumenta su tamaño, complejidad y ritmo de crecimiento.
El problema no está solo en concentrar funciones, sino en no preparar cuadros de reemplazo. Aun cuando una organización todavía no tenga una estructura directiva completamente definida, puede anticipar qué perfiles necesitará para ocupar posiciones clave en el futuro. Esa preparación permite que el crecimiento tenga mayor orden y que la continuidad de la empresa no dependa exclusivamente de una sola persona.
Otro error frecuente aparece en momentos de presión: reducir costos sin evaluar sus consecuencias. Para Rosalía, cuidar la liquidez es importante, pero hacerlo sin criterio puede afectar la operación, la confianza del equipo y la capacidad futura de la empresa.
Frente a estos desafíos, la propuesta de IESDE no se limita a transmitir contenidos. Su apuesta es acompañar al directivo en el desarrollo de un criterio más sólido para ordenar la empresa, anticipar decisiones críticas y sostener el crecimiento con mayor claridad. Esa formación se enriquece con profesores, consultores y participantes que comparten experiencia real en la dirección de empresas y familias empresarias.


