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Espresso ultrasónico: el café que busca ahorrar energía sin perder sabor

La preparación se completa en un lapso aproximado de dos a tres minutos.

El espresso ultrasónico abre una nueva ruta para preparar café concentrado sin depender del agua caliente. Investigadores de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Sídney, probaron un sistema que usa vibraciones de alta frecuencia para acelerar la extracción, reducir energía y conservar atributos cercanos al espresso tradicional sensoriales.

IMAGEN GENERADA CON IA

Ultrasonido en lugar de calor

La propuesta modifica el filtro de una cafetera espresso y le incorpora un transductor, pieza capaz de generar ondas sonoras intensas. Al entrar en contacto con el agua a temperatura ambiente y el café molido, esas vibraciones provocan cavitación acústica: burbujas microscópicas que colapsan y ayudan a liberar aceites, aromas, cafeína y otros compuestos.

El proceso tarda entre dos y tres minutos. Según el estudio, los mejores resultados dependen de cuatro variables:

  • molienda fina;
  • equilibrio adecuado entre agua y café;
  • intensidad aplicada por el ultrasonido;
  • duración exacta de exposición a las ondas sonoras.

Pruebas sensoriales y ahorro industrial

El equipo encabezado por Francisco Trujillo comparó el nuevo método con preparaciones convencionales. En catas a ciegas realizadas con cerca de 100 consumidores habituales, la mayoría no identificó con seguridad cuál espresso había sido elaborado con ultrasonido cuando ambos se sirvieron a 22 grados Celsius.

Los análisis ubicaron sólidos disueltos, rendimiento de extracción, color, pH, cafeína y compuestos aromáticos en rangos similares al espresso tradicional. La diferencia apareció en el gasto energético: el sistema utilizó 24.3% de la energía requerida por una máquina convencional, un recorte cercano a 75%.


Aunque todavía se trata de una tecnología en fase experimental, su posible uso en bebidas listas para consumir, cafés fríos o concentrados industriales anticipa una discusión relevante: producir más café con menor energía, sin sacrificar sabor ni consistencia comercial futura.