El robo de estatuas de Mozart dejó un insólito vacío en uno de los homenajes más visibles de Salzburgo. De las 320 figuras doradas instaladas por la Fundación Mozarteum, 210 desaparecieron en pocas semanas, alterando la muestra creada por el 270 aniversario del compositor.

Robo de estatuas de Mozart sorprende en Salzburgo
Las piezas, de unos 50 centímetros y fabricadas en polímero, fueron diseñadas por el artista conceptual alemán Ottmar Hörl. Representan a Mozart acompañado de su perro Pimperl y fueron colocadas en el Jardín Mirabell, la casa museo y otros espacios vinculados con su vida.
En las primeras dos semanas ya habían desaparecido más de 80. Después, el número aumentó hasta 210, una cantidad que llevó a Hörl a sospechar de un robo organizado más que de sustracciones aisladas por visitantes.
Cada figura estaba prevista para venderse por alrededor de 100 euros al terminar la exposición. Aunque los organizadores reservaron algunas piezas de reemplazo, resultaron insuficientes frente al tamaño de la pérdida.
La instalación de Mozart seguirá parcialmente
La exposición permanecerá hasta el 30 de agosto en otras sedes del Mozarteum, aunque el montaje público en Mirabell quedó prácticamente desmantelado. Hörl ya había vivido episodios similares con otras instalaciones, incluida una dedicada a Richard Wagner en Alemania.
El robo de estatuas de Mozart convierte una celebración cultural en un debate sobre arte público, vigilancia y conservación. También evidencia la fragilidad de proyectos pensados para interactuar libremente con visitantes cuando las obras quedan expuestas sin barreras físicas durante periodos prolongados de exhibición.


