Chile quedó al frente de Latinoamérica en el Ránking Mundial de Competitividad 2026 del IMD, aunque su resultado global mostró retroceso. El país obtuvo 63.1 puntos y se ubicó en el puesto 43 entre 70 economías, una señal que combina liderazgo regional con desafíos frente a los mercados mejor evaluados.

Chile lidera, pero pierde terreno
El informe coloca a Chile por encima del resto de América Latina, pese a bajar un lugar frente a 2025. Su distancia con España fue reducida: el país europeo alcanzó 65 puntos y conservó la posición 39. En la región, el siguiente lugar fue para Puerto Rico, situado en el puesto 52, seguido por Argentina en el 58, Colombia en el 59 y Perú en el 60. México apareció en la posición 62, Brasil en el 65 y Venezuela cerró último, en el 70.
Brechas que explican el rezago regional
Las calificaciones reflejan una brecha amplia. Puerto Rico sumó 51.1 puntos; Argentina, 46.9; Colombia, 45.9; Perú, 43.3; México, 42.8; Brasil, 40.1, y Venezuela, 22.4. A escala mundial, Singapur encabezó el listado con 100 puntos, seguido por Hong Kong con 95.6 y Suiza con 95.3. El IMD atribuyó el rezago latinoamericano a baja productividad, infraestructura limitada, debilidad institucional, poca innovación y problemas para concretar reformas sostenidas, factores que dificultan atraer inversión y elevar bienestar con mayor estabilidad y previsibilidad económica para sostener avances.
El resultado confirma que Chile mantiene ventaja comparativa en la zona, pero no elimina alertas. La medición evalúa condiciones para crecimiento, inversión, productividad y bienestar; por eso, el reto regional no solo está en subir posiciones, sino en fortalecer capacidades.


