En el bullicio del Tianguis de San Martín, el de liderazgo se escriben entre puestos y acuerdos. En ese crisol de esfuerzo colectivo, Elim Garzón Badillo emerge como heredera de un legado de 52 años y como empresaria que fusiona la tradición del comercio popular con una visión contemporánea. Su historia muestra cómo la disciplina del trabajo, aprendida desde la infancia, construye puentes entre la organización gremial, la iniciativa privada y la política.
Desde muy temprana edad, la vida de Elim estuvo marcada por el ritmo del comercio. Proveniente de una familia 100 por ciento comerciante, su infancia transcurrió entre el juego y la labor en los puestos de venta. Esta inmersión temprana se remonta a su abuelo, fundador del Círculo de Organizaciones Populares (COP) en 1974, quien comenzó a organizar a los comerciantes, sentando las bases que su padre consolidaría, especialmente tras la reubicación del tianguis en 1994. Este conocimiento del terreno, adquirido desde la niñez, la preparó para el rol que más tarde asumiría.

LA FORMACIÓN DE UNA LÍDER
El aprendizaje de Elim en el liderazgo no provino de manuales, sino de la observación meticulosa. A los quince años, comenzó como asistente de su padre, la cabeza del COP. En las reuniones, su papel era el de una observadora aguda que absorbía cada detalle, cada negociación. Su padre, reconociendo estan el bullicio del Tianguis de San Martín, el de liderazgo se escriben entre puestos y acuerdos. En ese crisol de esfuerzo colectivo, Elim Garzón Badillo emerge como heredera de un legado de 52 años y como empresaria que fusiona la tradición del comercio popular con una visión contemporánea. Su historia muestra cómo la disciplina del trabajo, aprendida desde la infancia, construye puentes entre la organización gremial, la iniciativa privada y la política.
Desde muy temprana edad, la vida de Elim estuvo marcada por el ritmo del comercio. Proveniente de una familia 100 por ciento comerciante, su infancia transcurrió entre el juego y la labor en los puestos de venta. Esta inmersión temprana se remonta a su abuelo, fundador del Círculo de Organizaciones Populares (COP) en 1974, quien comenzó a organizar a los comerciantes, sentando las bases que su padre consolidaría, especialmente tras la reubicación del tianguis en 1994. Este conocimiento del terreno, adquirido desde la niñez, la preparó para el rol que más tarde asumiría.
LA FORMACIÓN DE UNA LÍDER
El aprendizaje de Elim en el liderazgo no provino de manuales, sino de la observación meticulosa. A los quince años, comenzó como asistente de su padre, la cabeza del COP. En las reuniones, su papel era el de una observadora aguda que absorbía cada detalle, cada negociación. Su padre, reconociendo esta cualidad, la sometía a un riguroso examen posterior, donde ella exponía sus conclusiones y recibía retroalimentación. Este periodo de formación resultó fundamental cuando la familia enfrentó una prueba de fuego.
En 2012, la salud de su padre comenzó a deteriorarse a causa de diabetes e hipertensión, una batalla médica que incluyó un trasplante de riñón por parte de su madre. Fue entonces cuando Elim, impulsada también por el ámbito político al postularse como candidata a diputada federal por el PRD, comenzó a asumir responsabilidades directas en la organización. Aunque esa candidatura no resultó victoriosa, la experiencia la acercó aún más a la gestión del COP. Con su padre ausente por constantes hospitalizaciones, Elim se convirtió en el puente entre la dirigencia y los agremiados, respaldada por un equipo sólido integrado por tíos, primos, hermanas y colaboradores que, sin lazos de sangre, se han vuelto parte de la familia.
PANDEMIA Y RENACER ORGANIZACIONAL
El fallecimiento de su padre hace cuatro años marcó un parteaguas. Elim quedó al frente de una organización que, a lo largo de más de medio siglo, ha visto transformaciones profundas. Su liderazgo enfrentó una de las crisis más agudas: la pandemia por COVID-19. Con crudeza sin precedentes, el tianguis permaneció cerrado cuatro meses, un hecho inédito que puso en jaque la economía de miles de familias.
Elim relata cómo esta paralización forzada devastó incluso a comerciantes con fábricas sólidas, obligándolos a reinventarse, muchos terminando por vender comida para sobrevivir. La crisis trajo consigo una ola de enfermedadesy pérdidas humanas. A casi cuatro años de aquel embate, recuperación de las ventas sigue siendo una prioridad, con un comportamiento marcado por temporadas. Diciembre representa el pico más alto, de octubre a diciembre, y Semana Santa ofrece un respiro para algunos sectores. La organización ha entendido que debe impulsar estrategias para revitalizar la afluencia, por lo que la dirigente ha puesto la mira en el lanzamiento de una campaña publicitaria para este año, con el objetivo de generar mejores ingresos para los 1,200 agremiados que hoy forman parte del COP.
DE LOS MARISCOS A LA MODA
Paralelamente a su rol en el tianguis, Elim Garzón ha cultivado una carrera empresarial que demuestra su capacidad de diversificación. Su incursión formal en los negocios comenzó hace seis años en el sector gastronómico, al asociarse con su primo para abrir un restaurante de mariscos tipo buffet en el corredor gastronómico de Atlixco, llamado Punta Mita. Lo que comenzó como una inversión impulsada por su padre se ha consolidado como un proyecto sólido.
Pero su espíritu emprendedor no se detuvo ahí. Cumpliendo un sueño personal, incursionó en el comercio minorista de moda con Essenza Concept Store, ubicada en Plaza Kentro. Este negocio combina la venta de ropa, calzado y accesorios para mujeres con una experiencia de consumo diferenciada. Para celebrar su primer aniversario, la empresaria prepara una innovación en el concepto: integrar un área donde las clientas puedan disfrutar de un café, té, vino o cervezas artesanales acompañados de botanas, mientras realizan sus compras. Esta apuesta por un formato híbrido entre el retail y la hospitalidad busca posicionarse como una oferta única en Puebla.
EL PODER DE LAS REDES Y EL COMPROMISO CON LA COMUNIDAD
El perfil de Elim Garzón ha trascendido la gestión comercial para integrarse en el entramado de las organizaciones empresariales.
Su crecimiento la ha llevado a convertirse en socia fundadora de AMMJE Angelópolis, donde asumió el rol de directora de medios dentro del consejo, un espacio que le ha permitido dimensionar el poder del tejido femenino en los negocios. Asimismo, su vinculación con AMEXME, particularmente en el capítulo Tlaxcala, responde a una conexión natural con los orígenes de la mayoría de sus agremiados, muchos de ellos provenientes de ese estado.
Esta dualidad geográfica y funcional le permite navegar con solvencia entre las dinámicas de Puebla, donde radican sus negocios, y Tlaxcala, cuna de una parte sustancial de la base social que lidera.
Su agenda para el futuro inmediato es un reflejo de su visión integral. Además de la campaña publicitaria del COP para 2026, se encuentra en la recta final de un proyecto de profundo significado personal y colectivo: la presentación de un libro en octubre. Esta obra es un homenaje a su padre, a su abuelo, su abuela y otros miembros de la familia Garzón que fallecieron y que fueron pilares de la organización. El libro narra la historia completa del COP, desde sus inicios en 1974 con apenas cuatro agremiados que buscaron ayuda ante las dificultades con el gobierno, pasando por la reubicación de 1994 donde la organización se depuró para quedar en 400 miembros, hasta el resurgimiento que hoy suma 1,200 agremiados.
PODCAST Y MODERNIZACIÓN DEL TIANGUIS
La dirigente es consciente de que la tradición no está reñida con la innovación. Por ello, uno de sus proyectos insignia para este año es el lanzamiento de un podcast dedicado a los comerciantes. La idea es dar voz a los propios agremiados para que compartan sus vivencias, desde aquellos que, a pesar de poseer licenciaturas, maestrías o doctorados, encontraron en el comercio un camino más próspero que en sus profesiones. El objetivo es ofrecer una plataforma de inspiración para quienes inician un emprendimiento o atraviesan momentos de estancamiento, mostrando el lado humano y el sacrificio que existe detrás del puesto de venta.
La modernización también toca aspectos operativos de fondo. En un esfuerzo por mejorar la seguridad y formalizar las transacciones, Elim ha gestionado, en colaboración con la Secretaría de Bienestar y su titular Laura Artemisa, la donación de terminales de pago (CLIP) para los comerciantes. Esta iniciativa permite a los agremiados reducir el manejo de efectivo y ofrecer opciones de pago electrónico. Estas acciones se suman a las tradiciones que ya forman parte de la identidad del tianguis, como el encendido del árbol de Navidad, donde los comerciantes participan en un concurso para elaborar la mejor esfera, reforzando el sentido de comunidad y pertenencia.
Elim Garzón representa la síntesis de un legado familiar con una ambición empresarial moderna. Su liderazgo en el COP, el tianguis más grande de Latinoamérica, no se limita a la administración de un espacio comercial, sino que se extiende a la creación de oportunidades, la dignificación del trabajo del comerciante y la apertura de nuevos horizontes, tanto para su familia como para los miles de personas que dependen de esta vital organización.


