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General Motors recorta 1,700 empleos por baja en autos eléctricos

General Motors recorta 1,700 empleos autos eléctricos

General Motors anunció el despido de 1,700 empleados en Estados Unidos, en respuesta a la baja demanda de vehículos eléctricos. Esta decisión refleja un giro en la estrategia de electrificación ante el freno en el entusiasmo del consumidor y la eliminación de incentivos fiscales clave.

Desaceleración eléctrica obliga a reestructurar operaciones

La empresa confirmó el recorte de 1,200 trabajadores en su planta de Detroit y 550 en la fábrica de baterías Ultium Cells, Ohio. Además, habrá despidos temporales que afectarán a 850 empleados en Ohio y 700 en Tennessee.

GM atribuyó la medida a una “adopción más lenta de vehículos eléctricos” y al entorno regulatorio cambiante. La compañía planea usar esta pausa para renovar sus instalaciones y prometió mantener su presencia manufacturera en EE. UU.

  • Los trabajadores despedidos podrían conservar parte del salario y prestaciones.
  • Las plantas reanudarían actividades a mediados de 2026.
  • La transición eléctrica de GM continuará con ajustes estratégicos.

Factores clave: fin de subsidios y menor interés del consumidor

La caída en la demanda de EVs se acentuó tras la eliminación de los créditos fiscales federales, que otorgaban hasta 7,500 dólares a compradores de autos eléctricos nuevos. Las ventas cayeron 15% en el último trimestre.

Aunque los EVs representaron el 9% de las ventas en EE. UU. en 2024, el crecimiento se desaceleró en 2025. Analistas advierten que una transición abrupta sin flexibilidad podría presionar los márgenes de los fabricantes.

En contraste, países como China y Noruega superan el 25% de penetración, impulsados por subsidios robustos y mejor infraestructura.
GM diversifica su portafolio con híbridos y combustión interna, buscando equilibrio ante la incertidumbre del mercado.

Los despidos en GM evidencian los desafíos de una transición energética dependiente de estímulos y demanda real. El futuro de la movilidad eléctrica en EE. UU. requerirá ajustes graduales, políticas claras y mayor compromiso del consumidor.