• 00
  • 00

Huella hídrica de México crece y presiona al campo

Cada mexicano pasó de contar con 10 mil metros cúbicos anuales de agua en 1960 a solo 3,600.

México enfrenta una alerta hídrica que no se explica solo por la llave doméstica. La actualización del informe de WWF México y AgroDer muestra que el agua usada para producir, consumir y comerciar bienes aumentó 16.42% en poco más de una década, con el campo como principal punto de presión.

IMAGEN GENERADA CON IA

El campo concentra la mayor carga

La huella hídrica de consumo pasó de 197 mil a 229,340 hectómetros cúbicos anuales, un incremento equivalente a 33 hectómetros cúbicos. Aunque el gasto en hogares suele recibir más atención, representa 6.03% del total; la industria aporta 1.93%, según la actualización más reciente presentada por ambas organizaciones.

El mayor peso está en el sistema agroalimentario: concentra 87% de la huella de consumo y 92% del agua destinada a producir alimentos. Entre los productos de mayor impacto figuran maíz, leche, carne bovina, pollo, cerdo, huevo, caña, sorgo, café y frijol.

Dieta, comercio y disponibilidad en riesgo

El reporte también subraya la vulnerabilidad del país frente al comercio de agua virtual, es decir, el líquido incorporado en productos importados o exportados. México compra al exterior 2.8 veces más agua virtual de la que vende, lo que lo expone a sequías o crisis productivas externas.

Además, la disponibilidad anual por habitante cayó de 10 mil metros cúbicos en 1960 a 3,600. Para 2030 podría bajar de 3,200. Aunque la huella per cápita descendió 6.5%, especialistas lo atribuyen a cambios de dieta, no a una estrategia pública.

Sin políticas más precisas, la presión sobre el agua puede limitar la seguridad alimentaria, la competitividad rural y la planeación económica. El desafío será vincular consumo responsable, inversión agrícola e infraestructura verde antes de que la escasez encarezca producir alimentos.