Incode Technologies cerró la compra de Identiq dentro de un plan de 100 millones de dólares para reforzar su infraestructura de identidad digital con enfoque en privacidad. La operación llega en un momento crítico: el fraude apoyado por agentes de inteligencia artificial escala con rapidez frente a empresas e instituciones.

Una apuesta por verificar sin exponer datos
La adquisición suma a la plataforma de Incode tecnología criptográfica diseñada para que distintas organizaciones compartan señales de riesgo sin entregar información personal de sus usuarios a terceros. Identiq trabajó casi diez años en esta solución y destinó más de 50 millones de dólares al desarrollo de tecnología patentada. Con su integración, Incode busca añadir inteligencia antifraude de red a miles de millones de verificaciones anuales. La estrategia se apoya en tres pilares: verificación automatizada por IA, procesamiento biométrico en el dispositivo del usuario y colaboración privada entre instituciones.
El fraude con IA presiona a bancos y plataformas
El acuerdo responde además al aumento del fraude agéntico, donde los ataques se apoyan en herramientas de inteligencia artificial para operar. Según datos de Incode, esta categoría representó 3% de los intentos de fraude en 2024 y subió a 40% durante el primer trimestre de 2026. La compañía prevé que podría superar 90% en 18 meses. El panorama también incluye más compromisos de datos en Estados Unidos, donde en 2025 se contabilizaron 3 mil 322 reportes, 79% por encima del nivel de hace cinco años.
La compra coloca la privacidad en el centro de la competencia por la seguridad digital. Si el modelo funciona a gran escala, bancos, telecomunicaciones y plataformas podrán combatir patrones repetidos sin ampliar innecesariamente la exposición de sus clientes.


