El funcionario federal Rafael Marín Mollinedo ha dejado la titularidad de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) para emprender una nueva encomienda institucional. De acuerdo con fuentes oficiales, su destino actual será la delegación de la Secretaría de Gobernación (Segob) en el estado de Yucatán. Este movimiento administrativo busca fortalecer el enlace político entre la Federación y las autoridades locales en el sureste mexicano.

Reconfiguración en la administración de aduanas
La salida del economista ocurre en un momento estratégico para la supervisión del comercio exterior y la recaudación fiscal del país. Ante su partida, el Gobierno Federal ha iniciado el proceso para designar a un director interino que garantice la continuidad operativa del organismo. Entre los logros destacados durante su gestión reciente, el funcionario reportó una recuperación significativa de ingresos mediante el combate al contrabando de combustible.
• Asume funciones de enlace institucional en Yucatán.
• Se alista el nombramiento de un encargado provisional en la ANAM.
• La transición administrativa no afectará las operaciones de comercio internacional.
Trayectoria y experiencia de Marín Mollinedo
Con más de cuarenta años en el servicio público, Rafael Marín Mollinedo posee un perfil técnico forjado en dependencias de finanzas e infraestructura. Previamente, coordinó el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec y representó a México ante la Organización Mundial del Comercio en Suiza. Su experiencia en proyectos logísticos será clave para sus nuevas tareas de coordinación política en una región prioritaria para el desarrollo nacional.
Esta rotación de Rafael Marín Mollinedo sugiere un ajuste en las piezas clave del gabinete ampliado para consolidar la presencia federal en los estados. El impacto de este cambio se medirá por la eficiencia del relevo en aduanas y la estabilidad política que logre proyectar en la entidad yucateca.


