La delegación mexicana de salto ecuestre consiguió uno de los resultados más relevantes de los últimos años al quedarse con la Copa de Naciones CSIO5* en Roma. El triunfo no solo significó superar a potencias tradicionales de la disciplina, también marcó el regreso del país al primer lugar de esta competencia después de casi ocho décadas.

Un desenlace que colocó a México en la cima
La definición se resolvió hasta el último tramo de la jornada. México y Alemania terminaron igualados y obligaron a un desempate que mantuvo abierta la pelea por el título en Piazza di Siena, uno de los escenarios más reconocidos del circuito internacional.
La escuadra formada por Andrés Azcárraga, Patricio Pasquel, Fernando Martínez y Carlos Hank logró sostener una actuación consistente. En el recorrido decisivo, Pasquel completó una ejecución limpia que aseguró el oro y dejó atrás al representativo alemán.
Un resultado que conecta con la historia ecuestre del país
Más allá del resultado deportivo, la victoria adquiere dimensión histórica por el tiempo transcurrido desde el antecedente mexicano en esta prueba. El país no alcanzaba el primer lugar desde 1948, año que permanece como referencia central del deporte ecuestre nacional.
Entre los elementos que dan contexto al logro destacan:
• Regreso al título tras 78 años.
• Victoria obtenida en categoría CSIO5*.
• México superó a Alemania y Gran Bretaña quedó tercera.
El resultado en Roma reabre la conversación sobre el lugar de México dentro del alto rendimiento ecuestre. También proyecta una generación que vuelve a colocar al país en una competencia donde históricamente había tenido presencia, pero pocas oportunidades recientes de protagonismo.


