El Maratón de Londres escribió una página inédita para el atletismo: Sabastian Sawe ganó con 1:59:30 y se convirtió en el primer hombre en bajar oficialmente de dos horas en una carrera competitiva. La marca del keniano, de 31 años, rompió el registro mundial de Kelvin Kiptum y reabrió el debate sobre rendimiento y límites humanos.

Maratón de Londres: una barrera histórica cae
Sawe no solo venció; cambió la escala del maratón moderno. Su ritmo medio fue de 2:49 por kilómetro, suficiente para dejar atrás el 2:00:35 firmado por Kiptum en Chicago 2023. Yomif Kejelcha terminó segundo con 1:59:41, también por debajo de las dos horas, mientras Jacob Kiplimo cerró tercero con 2:00:28. La hazaña se compara con barreras clásicas del deporte, como la milla en menos de cuatro minutos, porque ocurrió dentro de una competencia oficial y no en un ensayo controlado como el reto de Eliud Kipchoge en 2019.
Tecnología, estrategia y un cierre decisivo
La carrera tuvo un guion de precisión. El grupo pasó el medio maratón en 1:00:29 y Sawe aceleró tras el kilómetro 29, hasta separar definitivamente a Kejelcha cerca del tramo final. Corrió con calzado ultraligero con placa de carbono, parte de una evolución que ha transformado la distancia. También destacó Tigst Assefa, quien fijó récord mundial femenino en carrera solo de mujeres con 2:15:41. Tras cruzar, Sawe afirmó que se sintió fuerte al cierre y emocionado al ver el cronómetro.
El Maratón de Londres deja una señal clara: la frontera de las dos horas ya no pertenece solo a laboratorios deportivos. Ahora será referencia para una generación que combinará preparación, táctica, supervisión antidopaje y tecnología, con preguntas sobre hasta dónde puede avanzar el cuerpo humano.


