Donald Trump firmó un nuevo decreto para restringir el llamado “turismo de nacimiento” en Estados Unidos, práctica mediante la cual algunas mujeres extranjeras viajan al país para dar a luz y buscar que sus hijos obtengan ciudadanía estadounidense. La medida se inserta en una estrategia migratoria más amplia de la Casa Blanca.

El decreto llega semanas después de que la Corte Suprema anulara una orden previa que buscaba limitar el derecho de ciudadanía por nacimiento. Trump presenta ahora la nueva acción como un ajuste enfocado en visas, redes organizadas y categorías específicas de extranjeros.
Trump endurece controles sobre turismo de nacimiento
La administración plantea negar visas cuando existan motivos para creer que una persona viaja con el objetivo principal de dar a luz en territorio estadounidense. Las restricciones también podrían alcanzar a intermediarios y organizadores de estas redes.
La Constitución, mediante la Enmienda 14, reconoce la ciudadanía para quienes nacen en Estados Unidos, salvo excepciones muy concretas. La Corte Suprema reafirmó recientemente esa interpretación para hijos de padres que se encuentran en el país de forma irregular o temporal.
Ciudadanía por nacimiento vuelve al centro del debate
Stephen Miller, asesor cercano de Trump, señaló que la orden también contempla restricciones para hijos de integrantes de organizaciones terroristas extranjeras y de ciertas personas vinculadas con gobiernos extranjeros.
El decreto probablemente abrirá nuevas disputas legales sobre el alcance del poder ejecutivo frente a la Constitución. Más que cerrar el debate, la medida anticipa otra fase de confrontación judicial y política sobre inmigración, ciudadanía y límites de la autoridad presidencial. El turismo de nacimiento quedará así bajo mayor presión administrativa, aunque su alcance dependerá de los tribunales.


