Moderna y Merck anunciaron que su vacuna contra el melanoma alcanzó los objetivos principales de un ensayo de fase 3. El tratamiento combina ARN mensajero personalizado con pembrolizumab, inmunoterapia comercializada como Keytruda, para reducir recaídas y metástasis después de la cirugía.

Un ensayo que abre expectativas
El estudio incluyó a 1,137 pacientes con melanoma de alto riesgo, en etapas 2b a 4, cuyos tumores habían sido extirpados. Dos tercios recibieron la combinación experimental y un tercio únicamente pembrolizumab durante un año.
Las compañías señalaron que no aparecieron nuevas señales de seguridad. Sin embargo, aún no publicaron cifras sobre la magnitud del beneficio en supervivencia o recurrencia, por lo que especialistas piden cautela hasta conocer los datos completos.
Cómo funciona la vacuna contra el melanoma
Cada dosis se diseña a partir de mutaciones identificadas en el tumor del paciente. Con esa información, el ARN mensajero busca enseñar al sistema inmunitario a reconocer células malignas si vuelven a aparecer.
En una fase previa, la combinación redujo 49% el riesgo de recaída o muerte y 59% el riesgo de metástasis. El nuevo resultado sería el primero positivo para una vacuna personalizada de este tipo en fase 3.
Moderna y Merck planean presentar la información y dialogar con reguladores sobre una aprobación. La tecnología también se estudia en cánceres de pulmón, vejiga y riñón, aunque su eficacia puede variar según el tumor.
El avance de la vacuna contra el melanoma amplía las posibilidades de la inmunoterapia personalizada, pero su impacto dependerá de la evidencia final, los costos y el acceso clínico.


