La misión Psyche convirtió una maniobra de navegación en una nueva ventana científica hacia Marte. En su ruta al asteroide metálico del mismo nombre, la nave de la NASA usó la gravedad marciana para corregir rumbo, ganar velocidad y probar sus cámaras, que registraron imágenes poco habituales del planeta rojo desde distintos ángulos.

Un impulso clave rumbo al cinturón de asteroides
El sobrevuelo ocurrió el 15 de mayo, cuando Psyche pasó a 4,609 kilómetros de la superficie marciana. La asistencia gravitacional elevó su velocidad en 1,609 kilómetros por hora y modificó ligeramente su plano orbital, según el equipo de navegación de la misión. Ese ajuste permite mantener el calendario hacia el asteroide 16 Psyche, ubicado entre Marte y Júpiter, al que la nave debe llegar en 2029. La operación también redujo la necesidad de combustible y funcionó como ensayo integral para sus instrumentos científicos.
Nuevas postales para estudiar Marte y calibrar instrumentos
Durante el acercamiento, las cámaras captaron a Marte como una delgada fase iluminada y, después, casi completo. Las imágenes incluyen el casquete polar sur, una capa helada de unos 700 kilómetros de ancho; vetas producidas por viento en Syrtis Major, de cerca de 50 kilómetros, y el cráter Huygens, de aproximadamente 470 kilómetros de diámetro. Jim Bell, responsable del sistema de imagen, explicó que estos registros sirven para ajustar cámaras, probar procesamiento visual y preparar la observación del asteroide.
La misión deja un doble resultado: mejora la trayectoria hacia un cuerpo que podría revelar pistas sobre núcleos planetarios y suma material de valor para el estudio marciano. Si Psyche confirma su naturaleza metálica, la exploración abrirá una vía indirecta para entender interiores como los de la Tierra o Marte.


