Hakainde Hichilema obtuvo un segundo mandato como presidente de Zambia con cerca de 60% de los votos, según la comisión electoral. Su reelección ofrece continuidad a las reformas económicas, pero también eleva las expectativas sobre crecimiento, empleo y costo de vida.

Durante su primer periodo, Zambia avanzó en la reestructuración de la deuda tras el impago de 2020 y completó un programa respaldado por el Fondo Monetario Internacional. Sin embargo, sequías, cortes eléctricos y debilidad de la moneda limitaron los beneficios percibidos por numerosos hogares.
Hichilema promete acelerar la economía
El presidente hizo campaña con una agenda ambiciosa: duplicar el tamaño de la economía, ampliar la generación eléctrica, reducir los apagones y crear millones de empleos. Su gobierno también busca elevar la producción de cobre hasta tres millones de toneladas anuales hacia 2031.
El cobre es estratégico para Zambia y atrae capital de China, Estados Unidos y otros mercados. Para convertir esa ventaja en crecimiento sostenido, Lusaka necesitará nuevas inversiones, infraestructura energética y disciplina fiscal.
Zambia busca pasar de estabilidad a crecimiento
Los inversionistas ven la reelección de Hichilema como una señal de continuidad. Entre las prioridades aparece negociar un nuevo programa con el FMI, mientras el gobierno descarta un regreso inmediato a los mercados internacionales de bonos.
El segundo mandato será medido por resultados cotidianos. La estabilidad macroeconómica deberá traducirse en empleos, electricidad confiable y menor presión sobre los hogares para consolidar la recuperación.
Fuente Fotográfica: @HHichilema


