La Odisea llega al cine con una historia nacida hace casi tres milenios: el regreso de Odiseo a Ítaca después de la guerra de Troya. Conocer su punto de partida, sus aliados y sus enemigos permite seguir mejor una trama donde dioses, monstruos y decisiones humanas alteran cada etapa del viaje.

El regreso que amenaza el poder en Ítaca
El relato comienza tras diez años de combate en Troya. Odiseo, rey de Ítaca, intenta volver con Penélope y Telémaco, pero la travesía se prolonga otra década. En casa, numerosos pretendientes consumen los recursos del palacio y buscan desplazar a su familia. Telémaco parte en busca de noticias, mientras Penélope resiste la presión y conserva la esperanza del retorno. La ausencia del monarca amenaza el orden.
Dioses y criaturas que cambian la travesía
El mayor obstáculo es Poseidón, enfurecido después de que Odiseo ciega a Polifemo, uno de sus hijos. A partir de ahí aparecen Circe, Calipso, las sirenas, Escila, Caribdis y los lestrigones. Atenea, en cambio, protege al héroe y también orienta a Telémaco. La obra combina astucia, tentación, lealtad y castigo divino, pero deja espacio para que las elecciones personales cambien el rumbo de su destino.
La película de Christopher Nolan adapta un poema de más de 12,000 versos dividido en 24 cantos. Matt Damon interpreta a Odiseo, Anne Hathaway a Penélope y Tom Holland a Telémaco. Llegar con estas claves ayuda a reconocer que la aventura también es un conflicto familiar, político y moral.


