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Riato y Sedello: Las cabras que nacieron por fecundación in vitro y cambian la forma de conservar especies 

La técnica ayudaría a proteger poblaciones vulnerables ante incendios, epidemias o aislamiento.

La fecundación in vitro dio un paso histórico en la conservación de fauna silvestre. Científicos del INIA-CSIC lograron el nacimiento de cabras monteses mediante embriones creados con óvulos y espermatozoides obtenidos de ejemplares muertos.

Dos de las crías sanas fueron nombradas Riato y Sedello. Su nacimiento marca la primera vez que se consiguen crías viables de ungulados salvajes con este método reproductivo.

Fecundación in vitro para recuperar genética

El procedimiento comenzó con la recolección de ovarios y testículos de cabras monteses fallecidas por causas naturales o abatidas en reservas de caza. Después, los investigadores maduraron ovocitos en laboratorio y los fecundaron con espermatozoides criopreservados.

Los embriones resultantes fueron vitrificados, una congelación ultrarrápida que evita daños celulares, y más tarde transferidos a hembras receptoras. Tres gestaciones llegaron a término; dos crías sobrevivieron y se desarrollan con normalidad.

Una herramienta contra emergencias ambientales

La fecundación in vitro no busca reemplazar la protección de hábitats, pero sí ampliar las herramientas para conservar especies. Hasta ahora, los bancos genéticos permitían almacenar principalmente semen; este avance abre la posibilidad de resguardar material de machos y hembras.

Ese cambio puede ser decisivo ante incendios, epidemias o pérdida repentina de poblaciones. Aunque la cabra montés no está en peligro generalizado en España, algunos núcleos son vulnerables a enfermedades, aislamiento y consanguinidad.

La técnica podría aplicarse en otros ungulados de montaña amenazados, como íbices o arruis. Riato y Sedello no son solo dos nacimientos excepcionales: representan una prueba de que la ciencia puede conservar el futuro cuando una población queda al borde de desaparecer.